• Blanco Icono de Instagram
  • Guerrero Hoy

Empieza la guerra de Biden contra el Covid con la ciencia como base



El presidente Joe Biden empezó su “guerra” contra el Covid-19 con una serie de órdenes ejecutivas, como parte de una estrategia integral nacional hasta ahora inexistente, al continuar presentando más iniciativas sobre los cuatro temas prioritarios de su nuevo gobierno –la crisis de salud, la económica, la del cambio climático y la justicia racial– mientras en el Congreso se evaluaba cómo proceder con el juicio político al ex presidente Donald Trump.


Pero tal vez lo más notable del primer día completo del nuevo gobierno fue la sensación de restauración de una “normalidad” donde la ciencia y los hechos guían la respuesta a la pandemia, se comparte información básica sin acusaciones y agresiones con otras entidades, incluidos los medios, y las diferencias de opinión no provocan disputas parecidas a las de una secundaria.


El doctor Anthony Fauci, principal experto sobre enfermedades contagiosas en el gobierno federal y quien tuvo que tolerar a Trump y su desdén por la ciencia y la verdad, se presentó ante medios en la sala de prensa de la Casa Blanca y comentó: “la idea de que uno pueda presentarse aquí y hablar de, saben, lo que indica la evidencia –lo que indica la ciencia, eso de dejar hablar a la ciencia– eso es una sensación liberadora”.


Fauci, el científico más prominente encabeza la respuesta de Biden a la pandemia –y con obvio placer por el cambio de gobierno– ofreció un poco de optimismo en su detallada evaluación de la oscura coyuntura, comentando que si se logra vacunar a entre 75 y 80 por ciento de la población para mediados de año, para el otoño podría haber un retorno a algo más parecido a la normalidad prepandemia.


Preguntado por la diferencia entre el gobierno anterior y el nuevo, respondió: “vamos a ser completamente transparentes, abiertos y honestos… y a hacer todo basados en la ciencia y la evidencia”.

La Casa Blanca emitió ayer su “Estrategia nacional para la respuesta al Covid-19”, en la cual indica que “el país merece una respuesta al coronavirus que sea guiada por la ciencia, los datos y la salud pública y no por el politiqueo”, y detalló una serie de iniciativas coordinadas para enfrentar la crisis de salud pública. Estados Unidos, informó, tiene 4 por ciento de la población mundial, pero 25 por ciento de los casos de Covid en el mundo, y 20 por ciento de todas las muertes provocadas por el virus.


Los ejes de la estrategia, explicó, incluyen lanzar una campaña de vacunación ampliada con el objetivo de 100 millones de vacunados en los primeros 100 días de gobierno, medidas de mitigación a través de la promoción del uso de cubrebocas, mayor acceso a exámenes de diagnóstico, tratamientos y equipo de protección básico, usar mecanismos de emergencia nacional para incrementar la producción de los insumos necesarios para todo esto, y proceder hacia la reapertura segura de escuelas y negocios. Más aún, se impulsarán medidas para proteger a los más vulnerables en todas las comunidades y buscar la restauración de la confianza de la sociedad en estos esfuerzos.


En su plan de casi 200 páginas, la Casa Blanca enfatizó que para implementar la estrategia se está estableciendo una estructura de respuesta nacional –en contraste con el desastroso manejo de Trump que dejó que cada estado naufragara ante la pandemia– “guiada por la ciencia y la equidad”.


Biden advirtió que “las cosas continuarán empeorando antes de mejorar”, y previó que el saldo de muertos se incrementará otros 100 mil, alcanzando un total de medio millón para el mes entrante, pero prometió que “la ayuda está en camino”.

Calificó los esfuerzos de distribución y manejo de la vacuna por el gobierno de Trump como “un fracaso abismal” y prometió un giro completo para agilizar la administración de la campaña de vacunación nacional, y también colaborar a nivel internacional en coordinación con la Organización Mundial de la Salud.


El presidente informó que entre las medidas también se está requiriendo a todo viajero internacional hacerse una prueba de contagio tres días antes de su tránsito por Estados Unidos, deben viajar con mascarillas y están obligados a permanecer en cuarentena de siete días (la recomendación de los Centros de Control de Enfermedades) al arribar a su destino en este país.


El decreto también instruye a agencias estadunidenses a entablar consultas con los gobiernos de los países vecinos (México y Canadá) para establecer protocolos de salud pública para quienes ingresan a Estados Unidos por vía terrestre. Por ahora, casi todo viaje no esencial por estas fronteras está suspendido hasta el próximo 21 de febrero.

0 vistas0 comentarios

¡Suscríbete para seguir informándote!

  • Blanco Icono de Instagram

© 2020 Guerrero Hoy